Cómo limpiar el teclado y el ordenador sin dañarlos
El polvo es el enemigo silencioso de cualquier equipo: obstruye ventiladores, degrada el teclado y acaba provocando sobrecalentamiento. La buena noticia es que con un soplado y aspirado regulares puedes alargar la vida del ordenador sin herramientas ni desmontaje.

Por qué el polvo es un problema real
El polvo se acumula en las rejillas de ventilación, entre las teclas y sobre los componentes. Con el tiempo actúa como una manta térmica: el ventilador trabaja más, el equipo hace más ruido y el rendimiento cae por las temperaturas.
En teclados y periféricos, migas y partículas acaban debajo de las teclas y provocan pulsaciones fallidas o botones que se quedan pegados.
Qué usar (y qué evitar)
La opción clásica son las latas de aire comprimido, pero son de un solo uso, caras a la larga y enfrían el aire al salir, lo que puede generar condensación si se usan de cerca. Una alternativa reutilizable es un soplador de aire eléctrico, que da chorro continuo sin consumibles.
Un aspirador portátil de pequeño tamaño complementa al soplador: en lugar de esparcir el polvo por la habitación, lo recoge directamente.
- Evita paños húmedos o sprays directos sobre el equipo.
- No uses aspiradores domésticos potentes en contacto directo con componentes.
- Apaga y desenchufa siempre el equipo antes de limpiarlo.
Paso a paso: teclado
Con el equipo apagado, inclina el teclado y sopla aire a baja velocidad entre las filas de teclas, de arriba abajo. Las partículas sueltas saldrán solas. Después pasa el aspirador con boquilla estrecha para recoger lo que queda.
Para migas incrustadas, repite el soplado a velocidad media manteniendo la boquilla a 2–3 cm. No introduzcas objetos metálicos entre las teclas.
Paso a paso: torre y portátil
Sopla las rejillas de ventilación desde fuera hacia dentro solo si puedes abrir el equipo; si no, sopla desde fuera y aspira lo que salga por las rejillas. Sujeta las aspas del ventilador con el dedo para que no giren en exceso con el chorro.
Una limpieza cada 2–3 meses suele ser suficiente en entornos normales; si tienes mascotas o alfombras, mejor una vez al mes.
La herramienta que usamos
Para esta rutina usamos un aspirador y soplador 2 en 1 recargable: sopla aire a tres velocidades (60.000, 80.000 y 100.000 rpm) y aspira con las boquillas estrechas incluidas. Con unos 50 minutos de autonomía y carga en unas 2 horas, cubre la limpieza completa de varios equipos.